domingo, 22 de noviembre de 2009

RECORDANDO

En estos días turbulentos, en los que se medra con la corrupción, la calumnia y la puñalada por la espalda, este poema de Rubén Darío resulta tan ingenuo en sus conclusiones como reconfortante en sus intenciones.

La Calumnia

Puede una gota de lodo
sobre un diamante caer;
puede también de este modo
su fulgor oscurecer;
pero aunque el diamante todo
se encuentre de fango lleno,
el valor que lo hace bueno
no perderá ni un instante,
y ha de ser siempre diamante
por más que lo manche el cieno.

Rubén Dario

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