miércoles, 29 de julio de 2009

LOS OJOS

Ayer recordé este poema de Antonio Machado, que leía en mis tardes de Instituto. Quiero dedicarlo con todo mi respeto y de manera especial a Anónimo 1945, porque estoy seguro que lo entenderá en toda su profundidad

 

Los ojos
I
Cuando murió su amada
pensó en hacerse viejo
en la mansión cerrada,
solo, con su memoria y el espejo
donde ella se miraba un claro día.
Como el oro en el arca del avaro,
pensó que guardaría
todo un ayer en el espejo claro.
Ya el tiempo para él no correría.
II
Mas pasado el primer aniversario,
¿cómo eran--preguntó--, pardos o negros,
sus ojos? ¿Glaucos?...¿Grises?
¿Cómo eran, ¡Santo Dios!, que no recuerdo?...
III
Salió a calle un día
de primavera, y paseó en silencio
su doble luto, el corazón cerrado...
De una ventana en el sombrío hueco
vio unos ojos brillar. Bajó los suyos
y siguió su camino...¡Como ésos!

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